EL SANGUINARIO CIRCO DEL SIGLO XXI


Si bien los antiguos romanos se entretenían con luchas en los anfiteatros, donde los gladiadores peleaban a vida o muerte, o soltando fieras para que devoraran a los condenados a muerte, en el siglo XXI no hemos evolucionado mucho más.

La ventaja de los siglos transcurridos, sin embargo nos permite ciertas comodidades, de tal manera que podemos ver los sanguinarios espectáculos desde nuestros hogares y con nuestros hijos, a cámara lenta o rápida, por la prensa, televisión o Internet.

Podemos ver ejecuciones en las noticias, como por ejemplo la de Sadan Hussein, colgamientos de reos en Irán, ajusticiamientos en China, o fotos o grabaciones de todo tipo de asesinatos o atentados. Y si no es posible ver los cadáveres siempre podemos recrearnos viendo un charco de sangre o algún resto humano.

También podemos ver como una pieza de un automóvil impacta en la cabeza de un piloto de Formula 1, o como una rueda revienta la cabeza de otro piloto en la Formula 2. Esto es mejor verlo en cámara lenta.

Es muy interesante ver la muerte y el dolor en las fiestas en las que los toros se sueltan y algunos “participantes en las fiesta” se juegan la vida corriendo delante de ellos. Lo divertido aquí es que el toro coja a alguien, sino seria muy aburrida la fiesta. En estos casos la sangre de los pitoneados se puede ver por todos los medios de comunicación. También a cámara lenta.

Lo mas parecido a la arena donde los gladiadores luchaban por sus vidas son las plazas de toros, donde el arte de matar el toro siempre acaba en tragedia para el toro y veces para el torero.

Otros esperpentos son programas de televisión como “Supervivientes” donde en busca de mayores audiencias cada vez hacen más dura la supervivencia. Quizás cuando halla algún muerto aumente la audiencia. Pero el mayor esperpento televisivo fue un programa en el que una joven periodista “voluntariamente” deja de alimentarse para ponerse en la piel de una enferma de anorexia.

Visto lo visto, y que la sangre, el sufrimiento ajeno y la muerte aumenta tiradas y audiencias de los medios de comunicación, lo que yo me pregunto es, ¿Por que no restauramos los anfiteatros romanos?

Podrimos usar para el espectáculo los estadios ya construidos, ya que en época de crisis seria despiadado derrochar en la construcción de nuevos circos romanos.

Y como espectáculo sugiero los siguientes

Convertir a los parados en gladiadores que se batieran a vida o muerte para dar de comer a sus familias, enfocando a los llantos de las familias que asistirían al espectáculo. En la televisión ya se emiten programas que inciden el sufrimiento de los que atraviesan graves dificultades económicas. Por qué no dar un paso más. Además así bajarían las cifras del paro.

Linchamiento de acreedores. Ante la falta de eficacia de los llamados concursos de acreedores podemos soltar a los deudores en el circo para su linchamiento por parte de los acreedores. Esto ya pasa en ocasiones pero fuera del ojo público, aunque por el momento los linchamientos no suelen acabar en muertes.


Alimentación de las fieras del zoológico con todo aquel que quiera abandonar este mundo. Suicidio asistido por las fieras, podríamos denominar el espectáculo. Lo malo es que podrían perder encanto fiestas como la de San Fermín ante semejante competencia.

Afortunadamente, ninguno de estos espectáculos se llevaran a cabo, para qué, la recreación en el sufrimiento humano se refleja mucho mejor todos los días en los medios de comunicación.

Disfruten del espectáculo.

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